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Estamos en recesión,
pese a todo, las obras de expansión de Móstoles con el ferrocarril
a Navalcarnero continúan, para ejemplo de este único lugar
en el mundo cuya economía en auge necesita de nuevos caminos, para
el movimiento de masas de ciudadanos.
¡Es increíble! ¿Que formula aplica este gobierno para
tanta bonanza? Habrá que exportarla. ¡Que sirvamos de ejemplo
de prosperidad, en un mundo que va de capa caída!
Aquí mirar nuevos objetivos para aprovechar lo rural en nuevas
alternativas de crecimiento sostenible nos resbala. Es tanta nuestra industria
y tanta nuestra escasez de mano de obra, que por fuerza mayor, irremediablemente,
hemos de pasar por encima de nuestra campiña pisoteando la historia
que el tiempo en forma de libro con paciencia ha ido escribiendo, libro,
que al fin y al cabo es una minucia que solo embelesa a soñadores
y al lado del porvenir que se vislumbra con nuestro gran desarrollo industrial
y urbanístico, mejor convertir el campo en carreteras y ferrocarril
siguiendo el dictado de economistas, políticos y banqueros, que
al fin y al cabo son los que han convertido la tierra en el paraiso que
tenemos. |
Las grandes metas y objetivos, de un
mundo mejor, asfaltando el planeta, sacandole brillo, inventariando animales
y vegetales y colocando cada árbol en su sitio y cada pájaro
en su árbol, se ha de conseguir, a pesar de la oposición
de algún retrogrado ecologista, para el bien y prosperidad de nuestro
Móstoles.
¡Adelante! ¿Habéis oído hablar de crisis? ¿Qué
es eso?
José Martín Roldán. |