Podemos
considerar los experimentos de Faraday en 1821 con conductores e imanes
flotando en mercurio como el primer esbozo de un MOTOR ELÉCTRICO
y aun, más allá, hasta los experimentos de Oersted y de
Schweigger pueden disputar tal honor. Uno
de los eslabones más importantes en el camino hacia el MOTOR ELÉCTRICO
es la rueda de Barlow (1822) debida a Peter Barlow (1776-1862)
Una
rueda de cobre colocada entre los polos de un potente imán, se
le comunica una corriente continua, poniéndose en ése momento
a girar, como consecuencia de a la interacción entre el campo del
imán y el creado en la rueda. En
este aparato el conductor por medio del cual se comunica a la rueda la
electricidad es un depósito de mercurio situado en su base
La
importancia que se vislumbraba en la energía eléctrica,
incentivó la investigación de las diferentes maneras de
aprovecharla, una de estas maneras estaba destinada a los motores.
MOTOR
DE FROMENT
MOTOR
LINEAL
Basándose
en Joseph Henry, que en 1831 había creado un artilugio oscilante movido
por electroimanes y tambien influenciado por el diseño de la máquina
de vapor, Pablo Gustavo Froment (1815-1865), construye un MOTOR ELÉCTRICO
LINEAL, que fue desplazado inmediatamente por los motores rotativos, quedando
convertido inmediatamente en mera curiosidad, al igual que ha pasado con
otros muchos descubrimientos.
En
este invento suyo un sistema de electroimanes impulsan alternativamente
a sus núcleos móviles, produciendo un movimiento lineal,
que un cigüeñal y un volante de inercia transforman en rotativo.
Precisamente
una de las mayores ventajas de los motores eléctricos, sobre los
de vapor fue su manifestación en forma de energía rotativa,
sin mecanismos intermedios, por ello, la idea de Froment, no pudo prosperar.
MOTOR
ELÉCTRICO ROTATIVO
El
funcionamiento de los motores es consecuencia de la reversibilidad de
los generadores. El cuerpo llamado "inducido", se pone en movimiento,
respondiendo al campo magnético de otro cuerpo, llamado "inductor",
también puede ser al contrario, que el inductor sea el que se mueve.
En
1834 Boris Semenovich Jacobi hizo ensayos con un motor eléctrico
de electroimanes y cinco años más tarde lo empleó
para navegar con un barco.
MOTOR
DIDÁCTICO
Con
fines experimentales podemos obtener un pequeño MOTOR DIDÁCTICO
eléctrico, construyéndonos, una bobina al aire, cuyos extremos
pelados por la mitad y longitudinalmente, nos sirven de colector y de
eje, eje por donde una vez colocado en dos soportes conductores, se le
introduce la corriente de una pila, y todo ello bajo la acción
del campo magnético de un imán; tal y como se ve en la figura.